lunes, 22 de febrero de 2016

La morada de Dios. Jose Mª Cuenca Rovayo. Reseña.

La Morada de Dios llegó a mis manos por medio de formulario del blog, llevaba unos meses esperando para su lectura. Quiero agradecer a Jose Mª Cuenca Rovayo que me enseñara esta inesperada y sorprendente historia. Mi duda es saber si es real nuestro protagonista. ¿Lo es?


Tamaño del archivo: 1777 KB
Longitud de impresión: 320
Uso simultáneo de dispositivos: Sin límite
Vendido por: Amazon Media EU S.à r.l.
Idioma: Español
ASIN: B00M1Q7J9G

Paris, Nochebuena de 2006. Un hombre intenta apurar sus últimos minutos antes de consumar su suicidio encaramado al Puente del Arzobispado. 

Cumple su destino. Un destino impuesto por los monjes de la abadía cisterciense de Cóbreces, su familia. Una orden religiosa que protege celosamente el que quizás es el último y más importante secreto de la cristiandad: “la Morada de Dios”. 

Mientras descubre si ha consumado el suicidio y ha condenado su alma para toda la eternidad, inicia un viaje contrarreloj que le arrastrará por los senderos del Camino de Santiago y del Camino Lebaniego hacia el monasterio de Santo Toribio de Liébana, el quinto lugar santo del cristianismo. 

En su devenir por tierras navarras y cántabras, el protagonista se enfrentará a peligros que escapan a toda lógica y entendimiento utilizando solamente su conocimiento del arte y de la arquitectura religiosa, su chispeante ingenio y sus dotes detectivescas. Entre otros desafíos, se verá obligado a rendir cuentas por sus acciones pasadas ante el Codex Peccatum (Libro de los Pecados). Compartirá aventuras y pesares con personajes peculiares de muy diversa índole y condición (Giordano de Ribalta, El Gran Guillermo de Aquitania, Francisco Fernández de Córdoba...). Y rendirá homenaje a los agotes, grandes arquitectos y artistas olvidados injustamente por la historia. Todo con el único objetivo de dar por cumplida la promesa sellada por los primeros monjes benedictinos-cistercienses a Dámaso I, primer papa español de la historia.



La morada de Dios nos sitúa en NocheVieja en París, en el momento en que nuestro protagonista decide poner fin a su vida suicidándose, su intención es tirarse desde un puente. Él busca ese desenlace en su vida porque se siente perdido, no sabe cuál es su destino, el desencadenante de todo fue abrir un sobre, donde debería haber encontrado respuestas a todas sus preguntas.

¿Las encontró?

Es en ese momento cuando comienza toda la aventura. Nuestro protagonista no sabe si está vivo o muerto, si tiene o no tiene alma, siendo esa su misión, encontrar todas las respuestas. Lo único que sabe es que está en un hospital atado y tiene que escapar.

Cada capítulo es una aventura para buscar su camino, sus valores. Esa aventura tiene lugar recorriendo el Camino de Santiago de Compostela, algo muy significativo por lo que representa, en este caso sería encontrarse a uno mismo, que es lo que intenta con todas sus ganas nuestro protagonista. 

Como he dicho antes, cada capítulo no llevará a un episodio diferente con personajes especiales creando momento de riesgo, tensión, misterios, dudas... un sinfín de sensaciones que causará estragos en nuestro protagonista, provocando incertidumbre de por qué sucede todo, cada vez que cree que encontrará la respuesta, surgen nuevos obstáculos. Esa sensación de vacío, de soledad, de miedo... nos lo transmite al lector, haciéndonos dudar de todo lo que leemos, no siendo capaz de diferenciar lo que verdad y lo que es mentira.

Aparte de nuestro protagonista, hay dos personajes que desempeña un papel importante en sus hazañas, Calatrava y Santiago, juegan el papel de bien y del mal para él. Ambos son importantes para todo el desarrollo de la historia. 

La morada de Dios es una novela de intriga, tomando como base aspecto religioso para el desarrollo del mismo, utilizado de una forma magistral que hace que el lector se adentre dentro de la misma, creando una lectura fluida, intensa, fantástica, histórica... todo ello combinado de forma impecable. La narración es un continuo monólogo con algunos diálogos. Un monólogo claro, espontáneo, natural, que nos hace partícipe de todo lo siente, piensa nuestro protagonista.

Toda la lectura me tuvo en desconcierto porque no era capaz de unir pistas para conseguir la respuesta que buscaba nuestro protagonista. En ningún momento se espera el final que nos encontramos, es curioso e inesperado. 

Conclusión: Si te gusta la acción y la aventura, donde no seas capaz de enlazar los hechos que ocurren. Donde te hagan dudar de lo que sucede, no sabiendo diferenciar de lo real o irreal, si te gusta aprender mientras lees, si eres amante del misterio, y quieres que un libro te sorprenda con su final, seguro que La morada de Dios te gustará.